Entradas

LA PIEDRA QUE LATÍA (TANDIL, 1912)

Imagen
L os pocos transeúntes que fatigaban las calles de Tandil a esas horas de la madrugada del 29 de febrero de 1912, tropezaron con el macabro hallazgo: parecía un bulto negro abandonado en la calle, pero era el cadáver de un hombre. Cuando el policía que hacía su ronda nocturna por las calles del poblado lo dio vuelta y le vieron la cara, uno de los curiosos dio un grito de asombro. “¡Pandereta!” A l loco “Pandereta”   lo conocía todo el mundo. Solía entrar a los bares, donde cantaba y bailaba a cambio de unos tragos. A veces la policía lo detenía y lo dejaba en el calabozo unos días, pero después lo largaban. Con el tiempo dejaron de molestarlo, porque era el bufón oficial del pueblo. No se le conocía familia alguna, y nadie recordaba cómo había llegado a Tandil. “Estuve siempre”… bromeaba él. “Soy como la Piedra Movediza. El día en que yo me muera, se cae la piedra.” Los parroquianos le festejaban la ocurrencia y le compraban otro vaso de grapa. P asadas las cinco de ...

HERNÁN Y LOS NEONAZIS (Cap. VIII, "Los elegidos II")

Imagen
-¿Flaco, vas a seguir sacándote fotos o vas a entrenar? –preguntó Andrés con un dejo de furia en la voz. Hernán pareció percatarse que estaba pasando los límites de la prudencia con las “selfies”. Se había sacado como cinco seguidas, en distintas poses. En realidad, lo que le interesaba era capturar, en el fondo, las imágenes de algunos concurrentes que le interesaban. En particular, la de ese gordo que – desde que él había arrancado- venía todas las tardes,  y no a entrenar. Se quedaba a charlar con Andrés y a veces con su hermano, Raúl. Se iban a un rincón, o a veces a la estancia contigua. Varias veces Hernán había tratado de acercarse disimuladamente, fingiendo buscar un disco o una pesa;  o simplemente tomar aire para escuchar retazos de la conversación… y varias veces había oído palabras alarmantes como“ideología de género”, “Nuevo orden mundial”, “femibolches”, etc. - Disculpá, es que mis amigos no me creen que vengo al gimnasio- trató de disculparse risueñamente H...

RECORDANDO A HERMINIA BRUMANA (1897-1954)

Imagen
El mes pasado se cumplieron sesenta y seis   años del fallecimiento de la escritora Herminia Brumana. Lamentablemente, para muchos hoy ese nombre no significa nada. Digo lamentablemente, porque por más que muchos la  hayan olvidado, su aporte como creadora fue insoslayable para nuestra literatura. Y su labor como docente y militante, más importante aun. De  hecho, su trabajo docente, su trabajo político y su obra literaria estuvieron marcadas por la misma preocupación: la defensa de los derechos de los desposeídos y la igualdad entre  los seres humanos. Enrolada desde muy joven en las filas del socialismo,  más tarde abrazó las ideas anarquistas. Militó contra el trabajo infantil (tema que abordó en su relato "Los niños que nacen hombres"), inició una campaña por la clausura de la cárcel de Ushuaia, denunciando las condiciones inhumanas de alojamiento en la misma, luchó por los derechos de la mujer, bregó por la ley de divorcio. Autora de varios libros de ...

EL MUNDO DE TODO LO ARTÍSTICO (CUENTO)

Imagen
“El mundo de todo lo artístico” era el nombre de la academia de danzas, teatro, música y artes plásticas fundada en la antigua mansión del señor Manti, lindera al internado de señoritas “El Sufrimiento”. Los salones de la casa funcionaban como aulas, y en los días soleados también podían usarse los jardines, cuya visión edénica resultaba estimulante. En el corazón de la gran casa, el museo temático consagrado a la memoria de la Teta Manti, la bellísima, talentosa y malograda hija del señor Manti podía ser visitado por los alumnos cuantas veces quisieran en busca de inspiración y ejemplo. A ese lugar llegó una mañana Martha Diógenes, con su valijita de cartón, sus anteojos de carey y su pelo negro y crespo cortado en carré. -¿Qué quiere?- le preguntó Paola Carricarte, la secretaria, cuando la vio aparecer en la recepción. No dejó de pintarse las uñas ni apartó la vista de la revista que estaba mirando. Nadie lo sabía, pero su objetivo era entrar al libro de record Guiness como la...

ELEGÍA IRREVERENTE

Imagen
Madre María madre maría dónde enterraste a tus hijos Allá en el campo un viento frío mece las parvas. La noche oscura vela tus ojos grazna el murciélago. Por más que busques zarzas y espinas cierran tu paso. La lluvia lava la insomne tumba -mármol y bronce- Madre María tus hijos duermen bajo los brotes. Suelta el rosario de cuentas rugosas no más plañidos ni rezos. Ya no supliques misericordia que no hay infierno Está la Tierra Está la Tierra Está la Tierra. Está el Cielo, está el Cielo está el Cielo. Pero el Infierno es sólo un sueño de hombres cobardes. Bajo la tierra todos dormimos el mismo sueño.

"EL SUFRIMIENTO", INTERNADO DE SEÑORITAS. (CUENTO)

Imagen
Un rayo de luz hirió la profunda oscuridad del dormitorio. Con la cabeza oculta bajo la sábana, Janet Atkinson emergió de una confusa duermevela. Creyó escuchar un sonido, semejante a un gemido o al chirrido de una puerta. Agudizó el oído, pero por unos minutos no escuchó nada más que la entrecortada respiración de sus compañeras de dormitorio. Cerrando los ojos, se dispuso a retomar el sueño. No llegó a hacerlo. Antes de lograrlo, un par de manos le amordazaron la boca y otras dos manos le sujetaron los pies. Trató de resistirse, pero sus atacantes parecían tener una fuerza hercúlea. Para completar el cuadro, alguien apoyó un afilado cuchillo sobre su garganta y una voz le susurró al oído “callate, putita”. En pocos minutos, Janet Atkinson había sido atada de pies y manos, amordazada y sus ojos vendados. Ninguna de sus compañeras de dormitorio parecía haberse percatado de la secuencia. Cuando le quitaron la venda de los ojos, estaba atada , como crucificada a una pared, en un...